1 Introducción

El grado de flexibilidad que se exige en la contabilidad de costes es considerablemente más alto que el de la contabilidad general, adoptando criterios de coste real, de coste estándar o incluso marginales.

Soporta de manera independiente los elementos de coste (naturalezas) y los centros de coste, permitiendo llegar a cuentas de resultados por líneas de negocio.

La información que alimenta la contabilidad de costes procede directamente de la contabilidad general y por ende, del registro de documentos que la originaron. Esto implica la no necesidad de crear interfases ni reconciliación adicional entre ambas contabilidades, al alimentarse de manera simultánea. Estas funciones están disponibles de manera interactiva.

Los movimientos contables que afectan de manera exclusiva a la contabilidad de costes sin afectar a la contabilidad general, pueden ser gestionados de manera automática o manual según convenga, por o a través del sistema.

1.1 Conceptos de contabilidad de costes

El módulo de contabilidad de costes permite agregar dos nuevas dimensiones financieras (Centro de coste y Cuenta de explotación), con respecto a las dimensiones de Proyecto y Sección, comunes a todas las funciones abarcadas por el sistema. De acuerdo con este modelo, en el siguiente gráfico se muestra un diagrama que simboliza un sistema de reparto de costes indirectos o de estructura, designados mediante cuentas de explotación. Estos costes se distribuyen por centro de coste según criterios que permitan asignarlos de manera proporcional a unidades estadísticas asociadas a las actividades que los generan.

Se puede interpretar que en la estructura matricial existe un doble flujo de autoridad: vertical desde el punto de vista jerárquico y horizontal desde el punto de vista técnico o de proyecto.

En este caso, los N centros de coste pueden interpretarse desde el punto de vista de los ámbitos disciplinares, o departamentos, más significativos en los que se divide la estructura funcional de la empresa en general, así como para un determinado proceso de negocio en particular. Las cuentas de explotación se definen en dos sentidos:

  • Como líneas de negocio, de manera que su alcance se extiende a varios centro de coste, ya que pueden entenderse como funciones que obtienen soporte de diversas disciplinas a lo largo de procesos interdepartamentales.
  • En el sentido inverso, se desarrollan funciones que facilitan productos o servicios comunes a las necesidades de diversos departamentos.

En el esquema adoptado, los costes se reparten por centro de coste en el eje de abcisas (y) y las cuentas de explotación en el de ordenadas (x).